miércoles, 28 de mayo de 2014

Los bebés y niños también SON lo que comen

La alimentación es lo más importante en la vida de un niño y de un adulto.
"Somos lo que comemos" o "Que el alimento sea tu medicina, y la medicina sea tu alimento" decía Hipócrates. Teniendo esto en cuenta, muchas veces deberíamos pensar sobre el hecho de que muchos comportamientos y actitudes de un niño, o adulto, tienen que ver con lo que comen. 




Hay muchos niños con síntomas de irritabilidad, hiperactividad y ansiedad, que muchas veces tienen que ver con una alimentación alta en azúcar y poco nutritiva.
El problema es que muchos de los alimentos a la venta en los supermercados, y la mayoría especiales para niños, tienen azúcar y otros ingredientes igual de perjudiciales para su salud, y a veces no lo sabemos. Además estos alimentos están preparados para llamar la atención de nuestros hijos con colorido y dibujos. Pero son bonitos por fuera y no tanto por dentro...

Desde aquí os invito a que reflexionéis sobre vuestra alimentación, que observéis los ingredientes, y una vez hecho intentéis cambiar algunos de vuestros productos habituales por otros más sanos y naturales. Puede que no siempre tengan un sabor tan bueno, pues estamos muy acostumbrados a alimentos con potenciadores de sabor, sal o azúcar; y puede que a veces el precio se incremente, pero vuestra salud os lo agradecerá. ¡Vuestra salud no tiene precio! 

Pensar que muchos de los alimentos que escogemos, sea una salsa de tomate, un zumo o un yogur, los solemos elegir por que saben mejor que otros, pero a veces cuanto mejor es el sabor, cuanto más intenso y rico es, más ingredientes artificiales suele haber en ese producto escondidos. Y todo lo que sea azúcar, edulcorantes, conservantes, espesantes... hay que evitarlos en la mayor medida posible, y mucho más cuando se trata de dárselos a bebés y a niños. El sabor no tiene que ser lo más importante.





Además otro peligro en la alimentación, de la que todavía no somos muy conscientes, es de los ingredientes modificados genéticamente. Un ingrediente transgénico es aquel que ha sido creado artificialmente manipulando sus genes. Consumirlos conlleva a varios posibles riesgos para nuestra salud a largo plazo, además de para la de nuestro planeta. 
En cuanto a nuestra salud están relacionados con nuevas alergias, intoxicación de nuestro organismo, resistencia a medicamentos, disminución de la capacidad de fertilidad, etc.

Os dejo la guía de Greenpeace donde encontraréis las marcas libres de transgénicos y las que los usan: http://www.greenpeace.org/espana/es/reports/gu-a-roja-y-verde/

Que sepáis que marcas tan conocidas en cuanto a sus productos para alimentación infantil como Nestlé, Kellogg´s, Nesquik o Danone, usan ingredientes modificados genéticamente. Algo que me parece lamentable, están jugando con la salud ya no de los adultos, si no de los bebés. Además en muchas de las salsas de tomates, mayonesas, cereales, caldos, etc, alimentos que no faltan en nuestros platos, encontraréis alguno de estos ingredientes. Revisar vuestra cocina, y es muy probable que os encontréis con alguno.


Dicho esto brevemente, mi objetivo es haceros reflexionar sobre la importancia de la alimentación, a que entendáis que está directamente relacionado con vuestro estado de ánimo y de energía, y animaros a dar un paso a mejorarla por el bien de vuestra familia. No la cambies de golpe, ir dando pequeños pasitos. No prohibáis de repente un alimento a vuestros hijos, mi consejo es que encontréis la forma de cambiar unos por otros, y progresivamente.  
Un ejemplo con mucho éxito, la famosa nocilla (tiene mucha azúcar), podéis sustituirla por una crema casera de algarroba o de cacao puro sin azúcar. Explicaré en un próximo post como hacerla. 

Cambiando nuestra alimentación, lograremos un cambio a nivel interior, físico, mental y hasta emocional. Además los niños son muchísimo más sensibles a las reacciones de los alimentos. Por ello se hace urgente observar nuestros hábitos, evaluar sus efectos y comenzar a darle un giro a nuestra despensa y a nuestras recetas. Con el tiempo lo agradeceréis todos.

¿Qué cambiar?

- Alimentos con ingredientes transgénicos por los que no los tienen.
- Consumir más productos ecológicos y naturales.
- Sustituir pan, pasta y cereales refinados, por integrales.
- Probar nuevas comidas con los cereales de la quinoa, el amaranto, el mijo, el trigo sarraceno, la cebada...
- Eliminar alimentos con azúcar lo máximo posible. (Refrescos, bollería industrial...) 
- Sustituir en postres el azúcar por la stevia, sirope de agave, panela o melaza de caña.
- Disminuir lo que se pueda la proteína de origen animal.
- Cambiar la leche de vaca y sus derivados por bebidas vegetales de arroz, avena o almendras.
- Añadir a la dieta semillas y germinados como complemento (semillas de chia, sésamo, lino, calabaza...) (germinados de soja, lentejas, brócoli, garbanzos, avena...)
- Consumir más verduras en crudo y frescas. Una buena opción es en batidos y zumos verdes.
- Evitar la cómida rápida, alimentos procesados y preparados.
- Cocinar menos los alimentos y masticarlos y saborearlos más.

Ojo, no os pido que cumpláis todo lo de la lista, claro que sería estupendo, pero cada uno es diferente, os sentarán unas cosas mejor que las otras, así que ir cambiando lo que creáis más importante, y con calma, no queráis cambiar de un día para otro.

¡A DISFRUTAR DE LA COMIDA Y DE VUESTRA SALUD!







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