jueves, 14 de mayo de 2015

La concentración en los bebés. Actividades para desarrollarla.


Solemos creer que la capacidad de concentración se empieza a dar en un niño de como poco 3 años. Incluso si le preguntamos a algunos padres, nos dirán que ni siquiera con 3 años ven capaces de concentrarse a sus hijos, pues es muy habitual escuchar quejas acerca de que los niños cambian de actividad constantemente, que son muy inquietos y que enseguida se cansan de jugar a un mismo juego.

Pero en realidad, la concentración aparece ya desde el nacimiento. Cuando el bebé empieza a ver el mundo que le rodea, está desarrollando su atención. Así es como aprende. Esta capacidad aumenta con los años, y debemos saber, que la concentración no es algo con lo que uno nace más desarrollado que otro. Un niño no es capaz de concentrarse más que otro porque le haya tocado así, sino que ese niño quizás ha tenido un ambiente en el que ha podido trabajar su habilidad de concentración de manera más efectiva y respetuosa con su ritmo de aprendizaje.

La concentración se trabaja, y ya desde que son bebés podemos y es el deber de los padres procurar crearle un ambiente más tranquilo en el que trabajar con ellos este aspecto crucial para su desarrollo.


Apenas pensamos en que los bebés puedan desarrollar su concentración y atención desde que nacen. Sin quererlo solemos hacer lo contrario: bombardearlos desde que nacen con muñecos y juguetes con un montón de sonidos, luces y colores, o con un montón de actividades y juegos que queremos que hagan para aprender algo. Es ya un hecho que existe una sobreestimulación en bebés y niños cada vez más alarmante, y esto es precisamente lo que entorpece el buen desarrollo del niño y afecta directamente a sus capacidades de concentración.

A veces creemos que cuantas más actividades hagamos con ellos o más juguetes de diferentes tipos tenga, más cosas irá aprendiendo, pero esto provoca todo lo contrario. ¿Dicen que menos es más, verdad? Claro que un bebé necesita estímulos, pero estímulos más naturales y saludables, y muchos menos de a los que ya están expuestos. Y siempre debemos tener en cuenta el propio ritmo de aprendizaje que tiene cada bebé.

Entonces dicho todo esto. Pensemos en estas dos cosas:


- La concentración se trabaja desde su primer año de vida. Un bebé especialmente desde los 6 meses/10 meses empieza poco a poco a desarrollar su concentración y nosotros debemos ayudarles a que la vayan adquiriendo de manera respetuosa y natural.

- Un ambiente sobreestimulado afecta directamente a la concentración del bebé y futuro niño. Los juguetes de pilas como los móviles para las cunas o juguetes que lo hacen todo, más las habitaciones con muchos colores y dibujos, con demasiados muebles y poca libertad de movimiento, lo que generan es demasiados estímulos y se crea un ambiente que no ayuda al bebé a sentirse en calma ni a desarrollar su atención. No pueden canalizar toda la energía que les produce tanto estímulo, y acaba perjudicándoles.


¿Qué importancia tiene la concentración 
en el desarrollo de un bebé?

María Montessori ya decía que la concentración es la llave para el desarrollo del niño.
Esto para mí fue uno de los aspectos de su pedagogía que personalmente más me enamoró. Como profesora de yoga y de relajación infantil que soy, al ir conociendo más a fondo este método me fui dando cuenta de que la mayoría de las actividades, materiales y espacios Montessori tienen siempre un especial cuidado en potenciar la concentración del bebé ya desde que tiene meses de vida. Y esto en la escuela tradicional no se tiene nada en cuenta, y por tanto la mayoría de los padres desconocemos de su importancia y no sabemos cómo trabajarlo.


Lo más esencial para el desarrollo del niño es la concentración. Él debe descubrir cómo concentrarse. En realidad, es justamente ahí donde radica verdaderamente la importancia de nuestros centros. Son lugares en los que el niño puede encontrar la clase de trabajo que le permite hacer esto." María Montessori

Además de reflexionar sobre qué ambiente queremos crear en casa para nuestro bebé, lo mismo debemos tener en cuenta si se va a dejar en la guardería o en el colegio. Actualmente en España las aulas de educación infantil tienen poco de ambiente cálido y de calma. Las paredes y hasta ventanas están llenas de dibujos, murales, muñecos… los niños apenas suelen tener espacio suficiente para moverse, y quizás hay un exceso de material. Comparar las dos imágenes de un aula de Montessori y de un colegio tradicional, y preguntaros en qué lugar os resultaría más fácil concentraros a vosotros. También hay que decir que cada vez son más las aulas y espacios que tienen en cuenta este factor. Pasito a pasito las cosas van cambiando.


Aula tradicional

Aula Montessori

¿Qué podemos hacer nosotros para ayudar 
a desarrollar la atención de nuestro bebé?

Actividades, materiales y espacio.

Es importante crear un espacio agradable en el que los bebés y los padres se sientan en calma y armonía. Es bueno que los colores de la habitación sean suaves, sin demasiados muñecos, posters, etc. Las habitaciones Montessori son para mí el mejor ejemplo para ello. Os animo a que busquéis ejemplos y adaptéis las habitaciones de vuestros peques. Además hay que buscar que el lugar sea seguro para darle la oportunidad a los bebés de que puedan moverse por ella y por el resto de la casa sin ningún problema. Un bebé que empieza a gatear o andar necesita experimentar y moverse libremente por el hogar, y no permanecer en andadores o parques. Eso no es lo natural.


Habitación Montessori para bebés.

Además hay una serie de materiales y actividades que favorecen la capacidad de concentración de bebés y niños, y es importante buscar que según su etapa de crecimiento, podamos hacer que el niño a su ritmo vaya logrando mantener estados cada vez más largos de concentración. Y remarco “a su ritmo” porque esto es crucial.Lo más importante antes de elegir actividades para la atención, es que debemos conocer al niño y sus tiempos.

Debemos conocer el tiempo que necesita cada niño para su auto-estructuración emocional, cognitiva (aprendizaje-pensamiento) y social para pasar de un aprendizaje a otro nuevo. El respeto a ese ritmo, es la premisa fundamental para iniciar cualquier proceso de enseñanza-aprendizaje.

Tiempo de atención promedio de los niños según la edad: 

0 a 1 año 2 a 3 minutos
1 a 2 años 7 a 8 minutos
2 a 3 años Hasta 10 minutos
3 a 4 años Hasta 15 minutos
4 a 5 años Hasta 20 minutos
5 a 6 años Hasta 25 minutos

Aviso: Esta tabla es una orientación. No quiere decir que sólo podamos estimular a nuestro hijo/alumno esa cantidad de tiempo, si no que la actividad que queramos trabajar no exceda ese tiempo para no cansar al niño. Pero hay que ser flexibles, puesto que un niño de 3 años, por ejemplo, igual un día está encantado haciendo un juego más de 10 minutos, y al día siguiente no aguanta ni 3 o no quiere hacer ninguna. Y habrá niños con 3 años con más capacidad de atención que otro de 6, y viceversa. Simplemente lo respetaremos, nunca impondremos ninguna de estas actividades. Seguir al niño y respetar su propio ritmo.




La importancia de no interrumpir

Sin darnos cuenta otra acción que los adultos llevamos a cabo con bebés y que perjudica a su concentración es interrumpir su actividad. El problema es que muchas veces, un bebé de 3 meses o un niño de dos años, está concentrado mirando un árbol en la calle, está trabajando su concentración, pero nosotros no creemos que es algo importante y enseguida queremos llamar su atención para que juegue con un sonajero o para que salude a un vecino. ¿Esto nos pasa mucho verdad?

Esta situación también se da cuando el bebé logró encontrar una actividad que le gusta, está concentrado jugando con unas botellas y sus tapones, pero nosotros tenemos prisa y lo sacamos de su trabajo (por que más que juego es trabajo, para él es un trabajo de aprendizaje). También como de repente vemos que es la hora del baño o de la siesta, enseguida lo cogemos pero, ¿crees que pasará algo si lo dejamos un rato más con su actividad?. A veces incluso como está tocando cosas que no son juguetes se las quitamos para darle otra cosa que nosotros creemos más educativa, cuando muchas veces en casa tenemos cantidades de cosas seguras para permitir que el bebé las explore y trabaje su atención.

Así que recuerda, es muy importante respetar al bebé o niño cuando lo veas concentrado con algo. Para ti quizás no resulte importante, pero para él sí, y está trabajando su capacidad de concentración, no lo olvides. 

Piensa en esto. Cuando estás con el móvil o con el ordenador, trabajando. ¿Te ha costado un poco llegar a concentrarte en la actividad verdad? ¿Y si a los 10 minutos que por fin lograste estar atenta a tu trabajo, te llaman por teléfono? ¿Qué pasaría? ¿Al colgar te volvería a costar volver a concentrarte en lo que estabas haciendo verdad? Pues a los bebés y a los niños les pasa lo mismo cuando están jugando y aprendiendo a su aire. Si no es para algo realmente importante, déjales jugar a ellos solos, sin intervenir y sin interrumpirles. 



Pasar tiempo en la naturaleza

Un estudio realizado en la Universidad de Illinois plantea que estar en contacto con la naturaleza durante al menos 20 minutos mejora en gran medida la capacidad de concentración en niños con problemas de atención. Esto lo añado como dato, pero en realidad creo que no necesitamos ningún estudio para saber que estar en la naturaleza nos calma y nos ayuda a nuestra salud y a nuestra claridad mental.

Los bebés y niños pasan demasiado tiempo en espacios cerrados, en los que no tienen la suficiente libertad de canalizar su energía y su necesidad de explorar el mundo por sí mismo. Por ello, como en los hogares, las guarderías, en la calle o en centros comerciales, son muchos los estímulos a los que se está expuesto, y las limitaciones, llega un momento que nuestra mente necesita relajarse en un espacio de calma y libre, donde podamos correr, saltar o mirar las nubes ensimismados. Esa vía de escape nos la da la naturaleza. Y por ello los bebés y niños son los que más necesitan de ella para equilibrarse y sentirse libres por un tiempo.



A continuación os comparto una lista de actividades para ayudar a trabajar la concentración y la atención a bebés a partir del medio  año de vida. Aunque la mayoría se recomiendan a partir de los 10, 12 meses, depende del bebé. Obsérvale, él te dirá lo que necesita.


ACTIVIDADES DE CONCENTRACIÓN
PARA BEBÉS DE ENTRE 6 A 18 MESES

- Contemplar y explotar pompas de jabón.

- Jugar con bolsas y botellas sensoriales.


- Jugar con agua y objetos de la naturaleza.


- Hacer trasvases de sólidos y líquidos.


- El cesto de los tesoros.


- Jugar con un espejo.


- Juego sensorial.


- Jugar en la naturaleza.


- Insertar objetos pequeños en ranuras o botes.


-  Masajes y caricias.



- Juegos de construcción.



- Jugar con masas sensoriales.



- Jugar con arena.




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Mamá. Profesora de yoga y relajación, especializada en niños y familias. 
Monitora de Nidra-yoga e instructora de Mindfulness.
Terapeuta emocional y formadora de la Pedagogía Blanca.

yaiyoga@hotmail.es / www.yaiyoga.es

4 comentarios:

  1. Muchas gracias por este post! Me ha gustado mucho, un gusto conocerte

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  2. Increíble este post, me ha encantado y no te imagimas lo que me a ayudado a poner orden a ideas. Tengo una peque asi que pondre en practica lo que mencionas mil gracias.

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  3. Increíble este post, me ha encantado y no te imagimas lo que me a ayudado a poner orden a ideas. Tengo una peque asi que pondre en practica lo que mencionas mil gracias.

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