miércoles, 10 de junio de 2015

Reto “Paro, medito y…” ¿Te unes?


Hace tiempo que me apetecía crear el primer reto del blog, y este buen tiempo me ha animado a iniciarlo por fin. Y por ser el primero, es el más especial, y quiero dedicárselo a la meditación y al mindfulness (atención plena). ¿Por qué?

Si hay algo de lo que llevo años aprendiendo que más me ha ayudado, es el tomar más presencia de cada instante, de parar, respirar y ¡disfrutar de cada momento!. Y no solo de los momentos buenos, ojo. Cuando una emoción negativa se está apoderando de ti, también es positivo parar, escucharla, aceptarla, para desde la calma transformarla.

La meditación es un momento para ti, para escucharte y acompañarte a ti mismo. Es un momento al que dedicas la atención a tu interior, donde encontrarás la armonía y conectarás con tu corazón. Todo esto lo necesitas. Lo necesitamos todos, pues pasamos demasiado tiempo pendiente de otras cosas. De otras personas, de lo que ha pasado, de lo que queda por pasar, de la hora, de lo que nos gustaría hacer y no hacemos, de lo que nos sale mal…

Demasiado tiempo para todo menos para nosotros. Ese es el problema. El tiempo que dedicas al exterior, al final no siempre es rentable si te dejas a ti mismo de lado. Nos pasamos la vida buscando respuestas fuera, cuando ya están en nosotros, en nuestro corazón. ¿Tú lo escuchas?

“Todo lo que el hombre busca y no encuentra,

es porque está escondido donde menos mira: en su interior”.



Por otro lado, el mindfulness es la práctica de la atención plena, una atención más consciente a todo lo que hacemos y experimentamos. Normalmente cuando estamos dedicándonos a una tarea o aficción, no la estamos disfrutando del todo porque no ponemos toda nuestra atención e intención en ella, si no que nuestros pensamientos a veces están a otra cosa diferente.

Piensa cuantas veces dedicas tiempo a ir por la calle, conducir, cocinar, dar el biberón  o el pecho a tu bebé,  o ducharte pensando en mil y una cosas menos en eso, en vez de seguir atentamente cada paso que das paseando, el olor de cada ingrediente nuevo que añades a la olla, lo increíble que es poder controlar un coche, sentir cada gota de agua cayendo sobre ti…

Cuando paras y respiras conscientemente, cuando meditas, 
cuando miras dentro de ti… surge la magia.



Y por ello, os invito a todos a que probéis este reto, para iniciaros de una forma práctica y sencilla en estas dos técnicas, que para mí tienen mucho que ver, y juntas cogen más fuerza.
                                                          

¿En qué consiste el reto?

Para participar en el reto tendrás que elegir un momento del día en el que puedas parar a meditar y a practicar la atención plena.

- Un momento en el que normalmente actúes por automático, sin prestar mucha atención a lo que haces, para poder cambiar ese hábito y durante unos minutos (desde 1 hasta donde quieras) pondrás plena atención en lo que estás haciendo.

- Un momento en el que estás a punto de desbordarte por una emoción (o ya lo estás), y en el que vas a poder parar para controlar ese momento de gran tensión.

- Un momento en el que quieras disfrutar al 100% de los pequeños detalles e instantes de la vida: el olor de una flor, mojar los pies en un río, cantar en el coche, disfrutar de tu familia, ver la lluvia caer sobre un cristal, abrazar un árbol, escribir una lista de todo lo que has conseguido y lo que has superado…

- Un momento en el que te encuentres con tu familia y quieras empezar a enseñarle a tus niños (hijos/as o alumnos/as) esta práctica tan poderosa para ellos desde que son bien pequeños. Recuerda que todos los beneficios de la meditación y el mindfulness se producen en todas las edades, y que los niños/as los necesitan muchísimo. Somos su ejemplo, y lo que nosotros hagamos lo harán ellos, así que si os interesa que ellos mismos apliquen este reto, primero deberán veros participar  a vosotros. ¡Y qué mejor momento para parar, sentir y disfrutar que acompañada de tus  niños/as!



Una vez elegido ese momento estos son los pasos a seguir:

  • PARA, SIÉNTATE EN POSTURA DE MEDITACIÓN si es posible. Cierra los ojos.
  • PON ATENCIÓN A TU RESPIRACIÓN, disfruta y agradece cada inhalación, cada exhalación. Practica unos segundos (o minutos) tu respiración abdominal (al coger aire tu abdomen sube y se expande lenta y rítmicamente, cuando sueltas el aire el abdomen baja y se contrae. El tórax no se tiene que mover). Haz que este movimiento sea suave y relajado, repítete lo bien que empiezas a encontrarte.
  • SIENTE, PERCIBE, CONECTA. Una vez calmada tu respiración, pon atención al momento del ahora, al lugar donde estás, a tu alrededor, sus sonidos o su silencio. Pon atención a lo que estás haciendo, concéntrate solamente en cada sensación que percibes en tu cuerpo, en las emociones que te envuelven, evita pensar, sólo siente.
  • ESCÚCHATE, mira dentro de ti. Hazte preguntas: ¿Cómo me siento haciendo esto? ¿Qué emoción me estaba dominando hace un momento? ¿Qué puedo hacer para resolver esta situación ahora que me encuentro en calma? ¿Qué dice mi corazón acerca de esta decisión que debo tomar?

REQUISITOS PARA EL RETO:

  1. Practicar este ejercicio al menos una vez al día, durante 21 días. Esto no es obligatorio, pero si os recomiendo que os propongáis hacerlo durante este tiempo porque es el necesario para instaurar el hábito en nuestra vida. Y se trata de un hábito diario que cambiará a mejor vuestra vida así que, ¡adelante!
  2. Sacar y compartir una foto uno de los días en que lo hagas (no es necesario compartir una foto diaria aunque sí practiques el ejercicio todos los días). 
  3. Compartir junto a la foto con el hashtag #Reto:paromeditoydisfruto. La última palabra la podrás elegir tú, variándola según como lo sientas. Es decir: "Paro, medito y sonrío", "Paro y medito en familia", "Paro, medito y confío", etc.
  4. Contarnos tus experiencias bien en un comentario de este post, o en el facebook de Yaiyoga. (Opcional). Haré un post especial con las fotos que compartáis o me queráis enviar sobre esta práctica.

Esta es la foto que me ha animado a iniciar el reto. Me encontraba disfrutando de mi familia en un parque de agua, y al ver la fuente quise sentir todo lo que me rodeaba más plenamente: el agua, el bullicio de niños alegres, la risa de mi hijo, el sol en mi piel... Fue mágico disfrutar esa situación de esta manera. ¿Te animas?





¿Os han gustado la idea del reto? ¿Os animáis a instaurar esta práctica en vuestro día a día?
   Si es así ayudadme a acercar mi trabajo compartiendo el post 
y poder hacer así el reto más y más grande.
¡Y no olvidéis en compartir vuestras experiencias con nosotr@s!

Mamá. Profesora de yoga y relajación, especializada en niños y familias. 
Monitora de Nidra-yoga e instructora de Mindfulness.
Terapeuta emocional y formadora de la Pedagogía Blanca.

yaiyoga@hotmail.es / www.yaiyoga.es



2 comentarios:

  1. Me ha encantado tu post, me apunto al reto!

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  2. yaizaaaaaaaaaaaaa, voy a hacer el reto con las niñas, jejejej....ya te contaré!!
    Me encanta!!
    gracias por esta estupenda iniciativa.
    Loli.

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