Yoga en familia



Hatha-yoga y acro-yoga
Relajación y meditación
Juegos y canciones
Musicoterapia y expresión corporal
Creatividad y juego sensorial
Arte con mandalas
Risoterapia
Cuentos con valores
Uso de aceites terapéuticos
¡Todos en familia!

La práctica de Yoga en Familia es una de las mejores actividades para que padres e hijos compartan tiempo de calidad y bienestar juntos.  Los niños y niñas desde temprana edad se beneficiarán de lo mejor de esta práctica: calma y tranquilidad, mejoran su concentración, aumentan su autoestima, fortalecen su espalda, mejoran su postura corporal, aprenden a conocer y gestionar sus emociones... Los adultos por su parte, también conocerán estos y otros muchos beneficios, pero sin duda lo mejor para todos será compartir un momento tan enriquecedor y saludable en familia. 

Es una oportunidad para mejorar el vínculo familiar y afectivo, con el que se conocerán un poco más, aprendiendo los unos de los otros. Una actividad donde las prisas, las preocupaciones y hasta la vergüenza quedarán fuera de la clase, y nacerá un ambiente de acompañamiento, respeto y comprensión hacia nuestros niños y niñas. 



Los 4 objetivos de las clases de Yoga en familia (Método Yaiyoga):

  • Vínculo: Practicando yoga juntos mejorará la relación y comunicación padre/madre e hijo/a. Cuando los niños se dan cuenta de lo divertido y beneficioso que es colaborar en ciertas actividades juntos (yoga, masajes, manualidades...), fuera de la clase querrán potenciar esa unión. Nacerán valores como la confianza, el respeto y la comprensión.

  • Auto-conocimiento: El yoga en familia se convierte en una actividad para ser y colaborar como equipo, pero también se aprende que cada uno como un sólo individuo es importante. De ahí a que aprendan a conocerse más interiormente, sus emociones, su personalidad y sus capacidades. Los papás y las mamás aprenderán también a conocer más a sus hijos, respetando sus propios ritmos de aprendizaje. El primer paso es conocerse, y una vez es así, sabrán valorarse y aceptarse tal y como son. Además se trabaja la conciencia del cuerpo, y aprendemos buenos hábitos de salud  juntos.

  • Divertirse: Cuando más aprendemos los niños y los adultos es cuando disfrutamos de ese aprendizaje. Por ello en las clases el ingrediente principal es la diversión. Además cuando algo nos gusta, nuestro humor es mejor, nos relajamos mucho más, los problemas desaparecen, y nos comportamos tal y como somos, sin prejuicios ni vergüenzas. 
  • Relajarse: ¿Podemos relajarnos todos juntos? Claro que sí. Para los niños siempre les es más difícil lograr un estado de relajación plena, pero cuando lo hacen junto a sus padres ponen más empeño en conseguirlo. Y será un momento de mimos, afecto y calma tan especial que querrán repetirlo en casa cuando ellos sienten que lo necesiten. Aprender a relajarse será de las mejores enseñanzas que os llevaréis para vuestro día a día.


 “Hay un sin número de beneficios en el yoga de la familia. Promueve la comunicación entre padres e hijos. Los niños a menudo tienen dificultades para hablar con sus padres, aun cuando más los necesitan. En las clases, al practicar juntos se ayudan mutuamente en posturas, abriendo al encuentro de una manera nueva. Nos comunicamos a través de nuestras expresiones faciales, mirando uno al otro, con la respiración, observando los niveles de tensión en nuestros cuerpos, sólo para nombrar algunos. A medida que se aprende a respirar y a movernos juntos, ejercitamos la compasión y la sensibilidad hacia los demás. Cuanto más trabajemos juntos en clase, más se pueden relacionar entre sí de una manera amorosa en todos los ámbitos, y con las personas que conocemos en nuestra vida diaria.” Prof. E. Daggener.






¿DÓNDE SE IMPARTEN?
Studio yoga y pilates Lucía (C/ Via Norte Nº34 VIGO)
www.studioyogapilateslucia.com / 682-767-416

Horario actual: 
Viernes a las 19:30 (A partir de 3 años).



RESERVAS: 633-766-211 / yaiyoga@hotmail.es


No hay comentarios:

Publicar un comentario