La caja mágica de la calma

Hoy os traigo un post muy especial, pues os presento un material que me encanta para trabajar con niños y niñas: La caja mágica de la calma, creado por Hippy Kids Yoga. 

En la caja vienen una serie de herramientas para trabajar en la infancia técnicas de yoga, de respiración y de mindfulness. El material seleccionado está muy bien pensado y elegido, se nota que está hecha con mucho cariño y tiempo. Me ha encantado el mimo que le han puesto incluso a la parte del diseño y lo bien que viene todo envuelto y explicado. 

Siempre digo que uno de los objetivos de practicar yoga y relajación con niñas y niños, debería ser que ellos mismos puedan practicarlo en su entorno habitual, con su familia, e incluso en sus escuelas. Este material facilita este trabajo a las familias y educadoras/es que quieran practicarlo juntos, y sus accesorios además motivan a ello. Vuelven la práctica agradable y divertida, ¡eso es lo más importante!

Aunque está recomendada a partir de 4 años, a mi hijo de 3 años le ha encantado, y hay varias herramientas que usa perfectamente. Le emocionó muchísimo el ver que la caja era para él, y el abrirla sacando cada accesorio era una sorpresa constante. Él mismo fue dándole su uso e invitándome a practicar con él. Incluso eligió el material que quería dejar un tiempo en su espacio de la calma. Solo viendo lo que Neyzan recurre a ella, os la recomiendo al 100%.

Incluso a la hora de mostrarla en mis formaciones y usarla en mis clases de yoga infantil y en familia me es un recurso muy valioso. Desde luego, hace falta más materiales como este. ¡Muchísimas gracias Delia por hacer un trabajo tan bonito y enriquecedor! Ya sabes que tienes mi enhorabuena.


La caja mágica de la calma se describe así de bien:

Soy la Caja Mágica de la Calma, dentro de mí encontrarás objetos, juegos, actividades y consejos que ayudan a los niños y niñas a estar en calma, sentir su respiración, reducir el estrés, desarrollar la atención y concentración y conseguir sentirse muuuuuy bien!

Los productos y prácticas del interior están recomendadas para niños y niñas a partir de 4 años, siempre en compañía de un adulto. Juntos experimentaréis momentos súper especiales!!  

Producto: 

· Hecho con el corazón 

· Envase reciclado 

· Porcentaje destinado a causas solidarias 

· Ayuda y favorece la salud y el bienestar 

· 100% Happy

En ella podréis encontrar los siguientes materiales:
– Soplador de bola mágica- Varita mágica de la calma- Pelota antiestrés- Mi cuaderno de Mindfulness- Ranita para respirar- Libro de mandalas para colorear- Juego de cartas mágicas de Yoga (incluye 12 cartas ilustradas, 4 ejemplos de juegos, 6 prácticas de respiración y 1 meditación guiada)- Plantilla ruleta de la emociones- Comecoco Yogui- Más consejos, ejemplos de actividades y 8 prácticas…

De momento lo que más uso de la caja son las cartas. Tanto con mi hijo como con mis miniyoguis, siempre son un recurso estupendo para las asanas y otras dinámicas. Con ellas podemos simplemente practicar las posturas de la baraja, o incluso contar historias en movimiento o hacer juegos de memoria según las que nos vayan tocando. ¡No hay límites!

A Neyzan lo que más le ha gustado ha sido el soplador para practicar precisamente el soplo, la exhalación del aire. Es ideal para niños y niñas de su edad e incluso de 2 años. Y este me ha fascinado por ser de madera. ¡La pelota vuela muy alto!

Otra de las herramientas estrella es la varita mágica. La podemos usar como alternativa a la botella de la calma, de la que ya os hablé aquí. Los más pequeños se quedan absortos observándola, moviéndola y dándoles la vuelta a cada rato. Me parece que tiene el tamaño perfecto para mantener el tiempo preciso (ni muy corto ni muy largo) la atención a las estrellas y al líquido verde que se va moviendo en su interior. Para mi gusto es el material de la caja que más me ha cautivado. Neyzan los primeros días (y aun hay momentos) que no la deja ni para dormir. Lo que más hace con ella es usarla como varita mágica para convertirnos en animales e imitarlos a través de las posturas y sus sonidos. 

Otro de los accesorios que también usa mucho es la rueda de las emociones. Para mi sorpresa la ha colocado de primera en el espacio de la calma, del que os hablo aquí. Me parece de vital importancia que todo hogar y toda aula tenga una rueda o un poster con las emociones, para que los niños y niñas puedan marcar como se sienten e ir naturalizando el proceso de tomar conciencia de cada una. Neyzan cuando no tiene ganas de hablarme o de contarme, simplemente va a la rueda y marca la casilla de “enfado” o “triste” y me avisa. A partir de ahí, al haber dado ese paso tan sencillo y difícil a la vez, se abre más y ya podemos ir poniéndole más palabras a la situación. Me parece un material totalmente imprescindible.

La ranita para respirar nos ayuda a practicar la respiración abdominal consciente de manera divertida.  Cuando el niño/a inhala el aire por la nariz, el abdomen se expande hacia fuera y observan y sienten como la rana sube sobre su tripa. Cuando sueltan el aire el abdomen desciende y la sienten bajar. Además tiene un tacto muy agradable, y ayuda al igual que la pelota de la calma, a calmarnos a través de su tacto y textura. Neyzan hace unos días ha encontrado unas ranas bebés parecidas a esta y ahora es toda una familia de ranas las que le ayudan a respirar. 

El libro de mandalas para colorear y el cuaderno de mindfulness decidimos entre los dos que los guardaríamos para más adelante, eso sí, después de colorear un poco en ambos. Son dos recursos que tampoco deben faltar para trabajar la atención plena.

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